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musicales del blues.
EL
BLUES
Historia del Blues
El blues es una expresión musical que llegó a los Estados
Unidos de América del Norte a través de los esclavos que
provenían principalmente de la costa occidental de África.
Este tráfico de esclavos se produjo ininterrumpidamente
desde comienzos del siglo XVII hasta 1812, año en el que
quedó prohibido su comercio. Sin embargo, la esclavitud no
se aboliría hasta 1863. Los esclavos viajaban en los barcos
encadenados, por lo que se conjetura que la única forma
musical que podían interpretar era la vocal, aunque pudiera
ser que algún instrumento llegara con ellos en su viaje. A
finales del siglo XVIII y comienzos del XIX había en las
plantaciones esclavos que tocaban el violín, el banjo o
flautas bastante primitivas.
Banjo:
En concreto, el banjo casi se puede asegurar que es la
versión de un instrumento similar de Senegal, de cinco
cuerdas, llamado halam. Halam:
Los Orígenes
Para 1619 desembarcaron a los primeros esclavos negros
traídos en su mayoría desde la costa oeste de África, para
trabajar, en régimen de esclavitud, en campos de algodón.
Con ellos portaban su folklore que se traducía en canciones
de ritmos regulares en las que explicaban sus emociones,
sentimientos sobre la vida y la inmensa tristeza que les
producía haber sido desarraigados de su tierra.
Mundo de esclavos
Un siglo después, sólo en Nueva Orleans, había un promedio
aproximado de cinco mil negros por cada cuatro mil blancos.
Los hijos y nietos de esos esclavos iban a ser los
fundadores del "blues" (en inglés significa "melancolía".
Decir I`ve got the blues en los años treinta y cuarenta del
siglo XIX significaba aburrirse, pero hacia los años sesenta
de ese mismo siglo, tenía la connotación de infelicidad
El nacimiento del blues se produjo en las plantaciones de
algodón, tabaco y maní, en los estados de Mississippi,
Louisiana, Georgia o Alabama. La mano de obra en esas
plantaciones era exclusivamente esclava. A los cautivos
africanos que se desangraban en esas haciendas les habían
quitado la libertad, pero no habían logrado arrebatarles sus
costumbres. La música y el baile eran una parte primordial
de esas costumbres
La primera distinción entre las canciones que interpretaban
los afroamericanos ya en el siglo XIX, está entre los
espirituales o canciones religiosas y las canciones mundanas
o blues propiamente dicho. Mientras que los espirituales se
entonaban en la iglesia por un grupo de cantantes, contando
además con el beneplácito de los blancos que veían estos
cánticos menos peligrosos para el mantenimiento del status
quo, ya que las letras se referían a la salvación en el más
allá, el blues era interpretado por un solista y la temática
era sobre los problemas cotidianos, el día a día. Ya
centrados en el aspecto mundano y terrenal de esta música
popular afroamericana, podríamos diferenciar entre los “work
songs” o cantos de trabajo y los “hollers”.
Los cantos de trabajo están asociados más a las cuadrillas
de trabajadores negros o a las brigadas de prisioneros
desparramados por las sucias y polvorientas carreteras del
sur, interpretando ritmos uniformes y comúnmente con frases
improvisadas por una voz solista y un estribillo con el que
respondían el resto de los trabajadores. El “holler” blues
es más un estilo a capela, con el cantante interpretando
para sí mismo pero con un elevado tono de voz y una mayor
libertad en el ritmo.
Es así que se han relacionado más las canciones de trabajo
con Mississippi y los “hollers” con Texas debido
principalmente a las condiciones geográficas y demográficas
diferentes entre los dos estados, aunque esto haya que
tomarlo con la suficiente prudencia. No fue hasta 1890,
aproximadamente, que los estudiosos del folklore comenzaron
a coleccionar la música popular y hasta comienzos de 1900 no
se realizaron las primeras grabaciones de esta música. Y lo
único que se sabe con certeza es que hasta ese momento tanto
las “work songs” como los “hollers” se interpretaban sin
ningún tipo de acompañamiento instrumental.
¿Cómo llegó a ir siendo conocida esta música por el
americano común, ya fuera de grandes ciudades o de pequeños
villorrios? A través de los “Minstrels Shows” que eran
espectáculos itinerantes con cierta similitud con el teatro
ambulante, con actuaciones que incorporaban canciones,
danzas e interpretaciones instrumentales acompañadas del
banjo o violín, principalmente. Los actores eran blancos que
se pintaban la cara de negro e imitaban, la mayoría de las
veces con no muy buen gusto (aunque en algún caso sí se
ponía en cuestión la esclavitud), los personajes y
comportamiento de los esclavos negros. Estos espectáculos
ambulantes eran habituales a mediados del siglo XIX y muchas
de las canciones interpretadas pasaron a formar parte de la
música popular. Un aspecto importante a considerar fue el
abandono con el tiempo, por parte de los músicos
afroamericanos, del uso del banjo debido a la imagen
negativa que daban de los negros en los minstrel shows. Minstrel shows:
En 1861-1865, después de la guerra civil entre el sur y el
norte, y con la victoria de este último, se abole la
esclavitud. Los negros se van incorporando de apoco a la
vida de los blancos, lo que implica que aprenden a tocar los
instrumentos de estos mismos. De ahí que surge la figura del
cantante de blues, acompañado de una guitarra.
A partir de la Segunda Guerra Mundial, surge el "Rhythm´n´blues"
que es la suma de blues, guitarra eléctrica, piano y
batería. Con la mezcla de las canciones religiosas "Gospel"cantada
por los negros y el blues surge el "Soul"
Las primeras grabaciones
Es conocida la anécdota de W. C. Handy esperando en una
estación a que llegara su tren. Era el año 1903. Cercano a
él se encontraba un músico negro tocando la guitarra con un
cuchillo en su mano izquierda y cantando “I’m goin’ where
the Southern cross the Yellow Dog”. Esta anécdota la relata
en su autobiografía y no parece muy real, pero él se
autoproclamó como el inventor del blues aunque sí tuvo la
idea de pasar a partitura las canciones que escuchaba en los
barrios negros.
Y dos temas suyos, “Memphis Blues” o “St, Louis Blues” han
pasado a la historia como unos de los primeros blues en ser
editados en una partitura con una estructura musical que era
la de las 12 barras. Sain Louis Blues partitura:
Hay otro punto importante a añadir. Las primeras grabaciones
de blues no fueron blues propiamente dicho, incluían también
baladas populares o country. Además, las compañías
discográficas eran propiedad de blancos y quienes
supervisaban las grabaciones eran blancos que utilizaban a
cazadores de talentos que eran propietarios de tiendas
locales y también blancos. Las grabaciones realizadas fueron
las que ellos quisieron. ¿Se perdió algo en el camino?
¿Alguna forma musical no les gustó, no la grabaron y se ha
perdido en el transcurso del tiempo?
Fue la compañía Okeh Records quien grabó por primera vez a
una cantante negra, Mamie Smith, en febrero de 1920 y aunque
el sello no promocionó el disco su inesperado éxito de
ventas llevaron a esta cantante de nuevo al estudio. Otras
compañías discográficas empezaron a vislumbrar el potencial
que podían tener las grabaciones de blues.
Hubo un buen número de cantantes femeninas que grabaron
discos durante los años 20 utilizando generalmente orquestas
de jazz como acompañamiento (Clara Smith, Bessie Smith, Ida
Cox, Ma Rainey, Alberta Hunter, etc). Pero a finales de los
años 30 el papel tan destacado que habían jugado todas estas
mujeres empezó a declinar para la gran mayoría de ellas.
Clara Smith:
Bessie Smith:
Ma Rainey:
Alberta Hunter:
A medida que se iban realizando las grabaciones de classic
blues, más compañías querían entrar en el reparto de la
tarta y comenzaron a buscar nuevos intérpretes lejos de las
grandes ciudades. Fue por tanto inevitable que se acabaran
por registrar en disco temas de blues rural o down home
blues. Parece ser que las primeras acontecieron en 1924 y
los dos primeros en ser grabados pudieron ser Daddy
Stovepipe o Papa Charlie Jackson (”Papa’s Lawdy Lawdy Blues”
la primera grabación fonográfica de blues rural en opinión
de Frank Tirro).
Daddy Stovepipe:
Papa Charlie Jackson:
El blues rural o folk blues
El apogeo del folk blues se dio entre 1920 y 1930 con la
eclosión de las formas musicales que han pasado a la
historia de la música popular americana. Y estos tres
principales estilos se podían resumir en el blues del Delta,
el Piedmont y el blues de Texas, con una referencia a las
“jug bands” con un arraigo especial en Memphis. Y unido a
los estilos estaba la propia idiosincrasia del bluesman.
Lo que más le gustaba al intérprete de blues era ser libre y
poder viajar de acá para allá, como un “hobo”, es decir,
vagabundeando y viviendo de su música en época de vacas
gordas y trabajando temporalmente cuando las cosas no
pintaban bien.
La gran mayoría de los blues singers de la primera época
eran prácticamente analfabetos y un porcentaje elevado de
las canciones que interpretaban eran tradicionales y se las
habían aprendido de memoria, aunque se den casos de bluesman
que fueron bastante prolíficos componiendo.
En el caso del blues de Mississippi y Texas era común el
martilleo de las teclas del piano y las cuerdas de la
guitarra junto con el uso de un tubo de cristal o metal, una
navaja o un anillo que se deslizaba a lo largo de las
cuerdas para producir un sonido quejumbroso.
• Delta Blues
Cuando se habla de blues rural, automáticamente casi todo el
mundo piensa en el blues del delta del Mississippi. Ha sido
además el estilo de blues más escuchado por los grandes
artistas blancos del rock & roll y el que más les
influenció. Este estilo se puede situar geográficamente en
los alrededores de Clarksdale, de donde eran originarios
Charley Patton y más tarde Muddy Waters.
Y fue el primero a quien se le puede considerar el músico
que forjó este estilo, para algunos el fundador del blues
del Delta. Otros grandes fueron Son House, Skip James (uno
de los pocos con estudios y que además tocaba el piano),
Tommy Johnson, Bukka White o Robert Johnson cuya leyenda y
música ha superado a la de los demás y quizás solamente por
haber sido descubierto por los músicos blancos del rock a
pesar de su reconocida valía musical y compositora. El blues
del profundo sur, del delta del Mississippi, se expresaba
con total desnudez, cada nota sale del alma y el canto es
apasionado y áspero. Los ritmos son enérgicos, se tocan
pocas notas y la guitarra repite insistentemente una breve
frase musical después del canto y a veces no hay demasiado
sentido del compás. Muddy Waters:
Charles Patton:
• Blues de Texas
El estilo tejano se asemeja bastante al de Mississippi
aunque hay unas pequeñas diferencias tanto en la forma de
cantar, menos descarnado, menos desapacible, como en la
interpretación, ya que su música tiende a aproximarse más al
patrón de las tres frases y la estructura de los doce
compases. Algunos guitarristas utilizaban un bajo continuo,
potente, repitiendo un único acorde o volviéndose muy suave
tras el canto y volver a comenzar de nuevo in crescendo. La
primera estrella del folk blues fue el tejano Blind Lemon
Jefferson, sin que nos podamos olvidar de Blind Willie
Johnson, más en la línea de lo que se conoce como holy blues
o blues con temática religiosa en las letras.
Blind Willie Johnson:
• Piedmont
También conocido como el blues de los Apalaches, la cadena
montañosa del Este paralela a la costa atlántica y que aisla
las Carolinas, Virginia, Georgia y parte de Tennessee. Los
artistas del Piedmont estaban más en la tradición del
songster, que interpretaba una mayor variedad de músicas
populares, siendo este blues más desenfadado que el del
Delta con una fuerte influencia del ragtime. Y su principal
caraterística es el método del “fingerpicking” al tocar la
guitarra. Blind Boy Fuller, Reverendo Gary Davis, Blind
Blake, Josh White, Buddy Moss, Blind Willie McTell o Sonny
Terry & Brownie McGhee son algunos de los principales
ejemplos de este estilo.
• Jug Bands
Es importante recordarlas ya que utilizaban una gran
variedad de instrumentos construídos por ellos mismos como
peines, jarras, tablas de lavar y kazoos junto con
armónicas, banjos, violines, guitarras o mandolinas. Su
música era en general muy alegre en contraposición al estilo
más profundo del Delta blues. Memphis parece ser que fue la
cuna de las jug bands y con una importante peculiaridad ya
que era una ciudad de confluencia y paso hacia el norte,
tanto para los provenientes de Mississippi como para los
emigrantes del Este de los Apalaches. Las dos bandas más
famosas de jarra fueron la Memphis Jug Band del guitarrista
y cantante Will Slade y la Cannon’s Jug Stompers, del
banjista Gus Cannon y el armonicista Noah Lewis.
Memphis Jug Band:
Cannon’s Jug Stompers:
El blues eléctrico
A muy grandes rasgos, todo empieza a finales de los años 30
con la amplificación de la guitarra y de la armónica. Sin
embargo esta brevísima afirmación merece ser desmenuzada, al
menos unas líneas.
• Chicago
A raíz de la gran Depresión de 1929 y una cada vez mayor
miseria y segregación racial en el sur, una gran masa de
población negra, principalmente procedente de Mississippi,
va a emigrar al norte para instalarse mayoritariamente en
Chicago.
El tren se convierte en su medio de transporte, en su sueño
de libertad y en su salvación económica, con dos paradas
trascendentales para la historia del blues en este largo y
duro viaje: Memphis y Saint Louis. Esta traslación del
country blues a la ciudad, con un patrón musical más seco,
duro y descarnado, conforma el blues urbano con su germen y
origen en Leroy Carr y Francis Scrapper Blackwell, y de este
proceso evolutivo surge el blues eléctrico.
Hay dos figuras imprescindibles que ya estaban residiendo en
Chicago en los años 20: William Lee Conley Broonzy “Big Bill
Broonzy” y Hudson Whittaker “Tampa Red”, que incorporaron a
sus grabaciones piano, bajo, saxofón y trompeta; la batería
se agregó al blues hacia los años 40. Y ambos sirvieron de
cabeza de puente y de magníficos anfitriones del resto de
músicos que continuaban llegando a la ciudad del viento. El
tercer músico a tener en cuenta fue John Lee Williamson,
“Sonny Boy I”, que dio a la armónica la posibilidad de
ejecutar líneas instrumentales en un solo, al modo en que un
saxofón lo hacía en una orquesta, y también añadió un piano
a sus grabaciones. John Lee Williamson será el primero en
amplificar la armónica. John Lee era de Tennessee y no
podemos dejar de mencionar a su mayor influencia, su paisano
a quien admiraba, Sleepy John Estes, conocido como “el poeta
del blues de Tennessee” que junto con su inseparable
armonicista y amigo Hammie Nixon fueron los primeros
creadores del dúo de armónica y guitarra.
El flujo migratorio hacia el norte continúa con la segunda
guerra mundial, con una riada de población negra, casi un
60% procedente de Mississippi, llegando a Chicago para
trabajar en la industria del armamento y estableciéndose
primero en el South Side y más tarde en el West Side. Big
Bill Broonzy realizó alguna sesión con guitarra eléctrica en
1938 pero sin ningún propósito de darle una continuidad. Sin
embargo, a partir de mediados de los años 40, prácticamente
todo el blues que se realizaba en Chicago era eléctrico. Y
en los años 50 las dos bandas que dominaron la escena
musical fueron la de Muddy Waters y el combo de Howlin’
Wolf.
La gran contribución de Muddy al blues fue principalmente
que tuvo y retuvo muchos elementos del folk blues del Delta,
como era el uso de la slide y las canciones escritas de la
forma del blues tradicional, dándole además una nueva
dirección a esta música, al añadir la guitarra eléctrica y
la armónica amplificada junto con el uso de la batería. Y su
influencia no solo llegó a los músicos negros de blues sino
también a los blancos, como Paul Butterfield o Mike
Bloomfield, y a las bandas inglesas de rock.
• California
Otra importante corriente migratoria se produjo por esas
mismas fechas desde Tejas, y en menor medida desde Louisiana
y Oklahoma, hasta California para trabajar en los
astilleros, sin olvidar el éxodo desde los estados que
conformaron el blues del Piedmont hacia Nueva York.
Respecto a California, la música de los tejanos se fue
fundiendo con la que provenía de las orquestas de jazz así
como con la de los sofisticados cabarets de Hollywood, dando
lugar a un blues original, el blues de la Costa Oeste,
teniendo en T-Bone Walker, Pee Wee Crayton, el pianista
Charles Brown o Lowell Fulson como sus primeros creadores.
Algunos músicos que provenían del jazz habían empezado a
explorar el sonido de la guitarra eléctrica, como fue el
caso de Charlie Christian, el cual tenía como amigo a T-Bone
Walker que había sido cautivado por el estilo de la guitarra
de Lonnie Johnson, y que también comenzó a experimentar
amplificando la guitarra, estando considerado como uno de
los primeros bluesman en electrificar este instrumento, sin
olvidar a Lightnin’ Hopkins que también hizo sus pinitos. Lo
que sí es cierto es que Walker fue el primero en usar la
guitarra para tocar frases como si de un instrumento de
viento se tratara.
Al principio, cuando las compañías de discos empezaron a
grabar música hecha por los negros para su mismo público,
crearon sus propios catálogos especiales o incluso compañías
subsidiarias. A estas grabaciones se las conocieron como
“Race” records. Poco a poco y a partir de finales de la
segunda guerra mundial, esta expresión empezó a tener
connotaciones negativas hasta que en 1949 un redactor de la
revista musical Billboard, Jerry Wexler, y que más tarde
sería productor del sello Atlantic, adoptó el nombre de
Rythm & Blues (R&B). En los años 50 y 60 este término se
había extendido y popularizado coincidiendo con la amplia
expansión de la electrificación ya vista anteriormente.
Las pequeñas diferencias que presenta el R&B con el blues es
la inclusión de una batería en la sección de ritmo, la
utilización de instrumentos de viento, sobre todo saxofón,
unas historias más coherentes en las letras de las canciones
y una vocalización más clara por parte del cantante para que
a la audiencia blanca le fuera más fácil seguirla.
• Memphis
A partir de 1945 Memphis era un hervidero de trabajadores
negros procedentes de las zonas rurales y un punto de
encuentro de muchos grandes bluesman en Beale Street, donde
cada vez fue más frecuente escuchar blues eléctrico en
detrimento de las jug bands. B.B. King en 1948 empezó a
forjarse un nombre en esta mítica calle. Muchos artistas de
blues que tocaban en solitario o a dúo se acomodaron
permanente o temporalmente en la ciudad, destacando entre
los años 20 y 40 a Furry Lewis, Frank Stokes, Jim Jackson,
Memphis Minnie, Little Buddy Doyle, los pianistas Speckled
Red y Memphis Slim. Figura importante del blues de Memphis
fue Sam Phillips que se dio cuenta que muchos artistas no
habían grabado nunca, montó un estudio de grabación y empezó
a vender el resultado a determinadas compañías de discos,
como Chess o Modern, hasta que fundó el sello Sun en 1951.
• Saint Louis
Es necesario mencionar esta ciudad ya que por su enclave
estratégico y fluvial fue uno de los centros industriales
principales de Estados Unidos. A finales del siglo XIX ya
había músicos de ragtime en el ghetto y a comienzos del
siglo XX el blues que se oía en la ciudad era ejecutado
principalmente por pianistas, posibilitando que artistas
como Roosevelt Sykes se instalaran en la ciudad, así como
luminarias de la talla de Robert Nighthawk o Big Joe
Williams e igualmente Henry Townsend y Peetie Wheatstraw que
tocaban tanto la guitarra como el piano. A partir de 1937 se
dio el finiquito a esta música por parte de las autoridades
locales tras las denuncias efectuadas por los ultraortodoxos
de la virtud y no fue hasta finales de los años 50 en que
resurgió de sus cenizas con la llegada de Ike Turner, Little
Milton o Albert King. Y no podemos olvidar la otra ciudad de
Missouri, Kansas City, también con el piano como instrumento
ilustre además de la mezcla de los sonidos jazzísticos de
Nueva Orleans. Jay MacShann, Julia Lee o Pete Johnson (que
dijo que “el boogie es en realidad un blues en fuga”), uno
de los grandes del boogie woogie, son algunos de los
artistas más representativos de Kansas City.
• Nueva Orleans
La ciudad de la diversión, del Dixieland, la cuna del jazz,
del Mardi Grass, la ciudad sin estudios de grabación hasta
1945 y una fuente inagotable de pianistas desde Jelly Roll
Morton (impagable la historia en comic de este hombre
realizada por Robert Crumb) y Champion Jack Dupree o más
tarde Fats Domino con su record de grabaciones y ventas con
los arreglos del trompetista Dave Bartholomew y el Professor
Longhair, creador del estilo denominado Gumbo, sin olvidar
al guitarrista Ediie “Guitar Slim” Jones.
• Swamp Blues
El sonido perezoso del blues de los pantanos de Louisiana,
el swamp blues, realmente fue una invención del productor
J.D. Miller, que asociado con el propietario del sello
Excello, se dedicó a buscar, descubrir y grabar a toda una
colección de músicos en función de su gusto musical, como
era el sonido de la armónica de Jimmy Reed. Esto ocurrió ya
más tardíamente, a partir de 1953, y así han pasado a la
posteridad Slim Harpo, Lightnin’ Slim, Whispering Smith,
Lonesome Sundown o Lazy Lester.
• Nueva York
La migración provenía de Carolina, Georgia o Florida y a
finales de los años 30 Leadbelly estuvo en la ciudad
grabando para pequeños sellos en la década de los 40. En el
barrio negro de Harlem sí se oía blues gracias a Sonny
Terry, Brownie McGhee, Reverendo Gary Davis o Josh White que
residían en esta ciudad. Sin embargo el blues no gozó en
Nueva York de la popularidad que obtuvo en Chicago y la
mayoría de la música que se gestó en la ciudad, alrededor
del teatro Apollo, se denominó Doo-Wop con cantantes
interpretando a capella en un sentido más pop con coros
armoniosos más alineados con el gospel. En definitiva, una
música que se desarrolló en Nueva York con muy poca
relevancia en el blues.
Hasta aquí ha llegado esta brevísima historia del blues que
tiene su término a finales de los años 50. A partir de ahí
se escribe una nueva página en la historia de esta música
con sus sucesivos redescubrimientos y aparición de nuevos
talentos que han dejado o continúan dejando un legado
esencial.